“ La comunicación solo funciona cuando quienes hablan y quienes escuchan se sienten vistos ”
- Brené Brown
Introducción al Modelo CEDAR
Imagina por un momento que entras a una sala donde te espera alguien con quien necesitas hablar desde hace tiempo. Llevas días pensando cómo decirle lo que sientes, lo que te preocupa o lo que te gustaría ver cambiar. No quieres herir, tampoco quieres callar. Buscas ese equilibrio delicado entre la sinceridad y el respeto, entre la claridad y la empatía. Y mientras te acercas, notas cómo la garganta se te seca un poco, porque sabes que dar feedback -del bueno, del auténtico- no es simplemente hablar; es exponerte, es mostrar que te importa.
A todos nos ha pasado. Tal vez fuiste tú quien necesitó decir algo difícil. O tal vez fuiste la persona que recibió un comentario que cambió tu forma de trabajar, de relacionarte o incluso de verte a ti mismo. El feedback puede ser una caricia o un terremoto. Puede construir puentes o levantar muros. Lo que marca la diferencia no es tanto el contenido, sino cómo lo damos.
Accede al artículo completo
Este artículo solo está disponible en su totalidad dentro de Caja de Herramientas.
Obtén más información y únete ahora
¿Ya eres miembro del Club? Inicia sesión para terminar este artículo.

