“ El voluntariado no es dar lo que te sobra, es compartir lo que te mueve ”
- Eduardo Galeano
Donde no Hay Sueldo, Hay Propósito
Recuerdo a Marta llegando siempre diez minutos antes de lo previsto. No fichaba, no cobraba, no tenía obligación alguna de hacerlo. Y aun así, cada tarde abría la puerta del centro social con la misma sonrisa cansada y decidida. Un día, sin avisar, no vino. Al siguiente tampoco. Cuando volvió, semanas después, pidió disculpas como si hubiera fallado a un contrato invisible. Nadie se lo había exigido, pero ella lo sentía así.
Gestionar voluntarios es convivir con ese tipo de paradojas. Personas que no están obligadas a estar, pero que muchas veces sienten un compromiso más profundo que quien firma una nómina. Personas que dan su tiempo, su energía y, a menudo, una parte de su historia personal. Y ahí es donde comienza el verdadero reto.
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