“ La motivación es lo que te pone en marcha; el hábito es lo que te mantiene ”
- Jim Ryun
Cuando el Talento no Basta y Algo Invisible Frena el Avance
Hay situaciones que desconciertan especialmente a quienes lideran equipos. Una de las más comunes -y también de las más frustrantes- ocurre cuando confiamos un proyecto importante a alguien brillante, preparado, con experiencia… y, aun así, su reacción no es la que esperábamos. No hay ilusión. No hay energía. A veces ni siquiera hay resistencia abierta, solo una especie de frialdad silenciosa que nos deja con una pregunta incómoda en la cabeza: ¿qué está pasando?
Desde fuera, todo parece encajar. La persona tiene las competencias adecuadas, el reto es relevante y la recompensa, objetiva, es atractiva. Sin embargo, algo no conecta. Y cuando no conecta, el esfuerzo se resiente. No porque falte profesionalidad, sino porque la motivación no responde únicamente a la lógica. Responde a algo mucho más profundo y humano.
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